En el juego de la vida, unos ganan y otros pierden, ¿En qué grupo quiero estar?
Es muy fácil querer estar en el grupo de los ganadores y creo que la mayorÃa quieren estar en este grupo, pero ¿en que se mide el ganar? ¿En tener mucho dinero, en tener mucho poder, en ser felices?
Si midiéramos el ser ganador por estos dos primeros nos darÃamos cuenta que la mayorÃa de personas en el mundo están perdiendo, y es que la mayorÃa de gente en el mundo es pobre (definiendo pobre como personas que viven con menos de 1 dolar al dÃa).
Allà es cuando llega el tÃpico cuento de telenovela donde pelean ricos y pobres, y los pobres sacan en cara a los ricos que ellos son más felices. Paradojicamente el o la protagonista quieren volverse ricos para asà conquistar el corazón de su amada/o que por cierto es millonario.
Pero entonces antes de ver el juego tenemos que determinar cuál es la meta de este, que es lo que se busca. En el juego siempre habrá una forma de medir si vamos en buen camino y es compararse con la competencia. Pero si no hay un rumbo entonces podrÃamos estar compitiendo contra todo el mundo y esa no es la idea.
Si se quiere ganar en el juego debemos ser nosotros quienes ponemos las metas, quienes ponen los retos, habrá que pasar obstáculos y estos dependerán en gran medida que tan lejos queremos llegar en el juego. Entre más complicados sean nuestros deseos, es decir, más grandes, más difÃcil será el juego. Pero en eso consiste lo bueno del juego, en los retos que se puedan vivir, en lo que se aprende.
Si jugamos bien el juego y establecemos metas que valgan la pena (para nosotros) al final de nuestras vidas podremos decir que hemos cumplido el propósito con nosotros mismos y que habremos vivido una vida con sentido, una vida de logros.